¿Es epicondilitis el término correcto?

Te voy a contar una pequeña historia para saber si está bien decir epicondilitis.

Cuando estaba en la carrera y empezaba a tener un poco de idea de esto, me apunté al gimnasio. El monitor era el típico armario 2×2 que da miedo, pero era muy majo.

Un día, estaba yo haciendo sentadillas y me fijé que le tocaba el codo a un chico que llevaba dos días apuntado, al cual no le hizo ninguna gracia por su gesto de dolor. Cuando ya paró, me acerqué al monitor.

  • ¿Qué le pasaba?
  • Nada, que acaba de apuntarse y tiene epicondinitis.
  • Epicondilitis.
  • Si si, eso, epicondinitis, codo de tenista.
  • Ya, pero que se dice epicondilitis, con L, de epicóndilo.
  • ¡Anda, y yo que pensaba que era con N!

Es una historia tonta pero me gusta porque tiene dos detalles importantes.

El primero es la propia definición del problema, de la patología.

Aunque clásicamente se le ha llamado codo de tenista, son precisamente los tenistas quienes menos lo padecen. Ellos tienen buena técnica, utilizan todo el brazo para golpear, no la muñeca. Además, solo un 10% de las personas que lo padecen juegan al tenis.

Por otro lado, llamarlo epicondilitis implica que existe una inflamación. Si bien esto puede ocurrir en etapas muy tempranas, no es algo dominante o muy marcado. Pensar que existe inflamación puede llevarnos a realizar tratamientos o autotratamientos inadecuados (abusar de antiinflamatorios, por ejemplo).

Por ende, epicondilalgia es el término adecuado, que viene a ser dolor en el epicóndilo. Conocer esto es la base de una buena Educación en Dolor sobre esta patología.

De este epicóndilo sale un tendón común a 4 músculos, que van a controlar los movimientos de la muñeca y la mano. Este tendón común está irritado, dolorido.

¿Y por qué está así el tendón?

Segundo detalle de la historia.

El tendón del chico de la gimnasio está dolorido porque ha pasado de jugar 6 horas diarias a la PlayStation a estar levantando barras de hierro en el gimnasio. Es decir, ha tenido un incremento repentino de la actividad de la mano y la muñeca.

No está acostumbrado y se queja.

¿Quiere decir esto que usarlo es malo, o que siempre que lo use voy a tener dolor?

Rotundamente NO, el chico estará un día o dos con dolor en el codo, pero al tercero ya no tendrá dolor, y su tendón se habrá adaptado, será más fuerte y podrá levantar la barra del gimnasio sin dolor.

¿Y a mí por qué me duele?

Porque levantar pesas no es lo único que lo provoca. El riesgo de padecer epicondilalgia aumenta en trabajos que conllevan un sobreuso repetitivo del codo, una sobrecarga del tendón que va al epicóndilo (uso del ratón) o una sobreexposición a herramientas que vibran.

Vamos, por trabajos manuales muy alargados en el tiempo. A los que les toca la lotería no les duele el codo.

En resumen, la epicondilalgia está causada o por un pico de actividad muy intenso y repentino, o por pequeños piquitos de actividad no tan intensos ni tan repentinos, sino continuados y mantenidos durante mucho tiempo.

Vale, al chico le va a durar un día o dos, pero ¿y a mí?

Si has tenido un incremento repentino de la actividad (has hecho una mudanza, has hecho un deporte nuevo…) te pasará como al chico de la historia, en pocos días y con descanso se resolverá el problema.

Si llevas arrastrándolo tiempo, llevas ya un par de meses, no terminas de mejorar y tu trabajo no te permite dejar descansar el codo, prácticamente la totalidad de las personas que lo padecen (del 83 al 90%) mejoran al cabo de un año, sin hacer nada.

¿Un año es mucho? Lo sé, pero es sin hacer nada. Puedes hacer algo para remediarlo.

Qué te recomiendo que hagas

Lo primero que debes hacer es dejar descansar al codo. Que se relaje, que repose, que se recupere. Intentar eliminar o limitar aquellas tareas que hacen trabajar de más al tendón.

Lo segundo, es reforzar el tendón dolorido. Mediante la realización de ejercicios, vamos a hacer que tu tendón soporte más carga. Por ejemplo, si trabajando en el ordenador te empezaba a doler a las 3 horas, trabajaremos para conseguir que te empiece a doler a las 5 horas. Y progresaremos hasta que consigas aguantar las 8 horas sin dolor.

Es un razonamiento sencillo y precisamente por eso, lo que más ha demostrado funcionar es el tratamiento activo, es decir, hacer ejercicios.

Ejercicio. Fortalecer. Potenciar.

La terapia manual y la punción seca también funcionan de maravilla, pero deben ir unidas al ejercicio. Su misión real es la de disminuir los niveles de dolor para potenciar los efectos del ejercicio.

Recuerda:

  • Epicondilalgia es el mejor término, ni epicondilitis, ni codo de tenista.
  • Tendón dolorido por exceso de trabajo, sin inflamación.
  • Tiene buen pronóstico.
  • Descanso. Limita la actividad que te incrementa el dolor.
  • El tratamiento activo, es decir, hacer ejercicio, es el pilar para resolver el cuadro.
  • La terapia manual y la punción seca van bien, pero unidas al ejercicio.

PD: Si te han diagnosticado epicondilitis/epicondilalgia lateral/codo de tenista, o piensas que puedes padecerlo después de leer el artículo, he diseñado un bono de tratamiento específico para ti.

Bibliografía

Lenoir H, Mares O, Carlier Y. Management of lateral epicondylitis. Orthop Traumatol Surg Res [Internet]. 2019;105(8):S241–6. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.otsr.2019.09.004

Evans JP, Smith C, Porter I, Gangannagaripalli J, Goodwin V, Valderas J. Patient-centred outcomes in lateral elbow tendinopathy: A systematic review of available evidence in UK populations. Shoulder Elb. 2019;11(6):440–9. Disponible en: https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/1758573218791164

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