Si estás aquí ahora mismo es porque tienes dudas acerca de los bonos que ofrezco en mi web. Seguramente te duela algo, pero no sabes si es lo indicado para ti.

Bien, vamos allá

¿Qué son los bonos?

Seguramente ya conozcas los bonos tradicionales de las típicas clínicas de fisioterapia. Te ofrecen un número determinado de sesiones a un precio cerrado, y normalmente con este precio se consigue una mejor relación sesión/precio. Dependiendo de la clínica, podrás gastarlo cuando quieras o en menos de un espacio de tiempo (6 meses, un año…)

Realmente esto es beneficioso para ambas partes: el paciente consigue un mejor precio en la clínica, y la clínica consigue una suma importante de dinero al instante junto a un paciente que sabe que va a seguir acudiendo (y si no acude, mejor para ellos porque el bono ya está pagado).

Si bien esto parece óptimo para ambas partes, yo le encuentro dos pegas:

La primera pega es que en la mayoría de los casos, el fin último de adquirir el bono no es terapéutico. Me explico: puede que sepas que te van a operar de la rodilla y adquieras 10/20 sesiones para rehabilitarla, ahí el objetivo sí sería terapéutico. Pero estas veces son mínimas.

La mayoría de las veces las sesiones se usan desperdigadas en el tiempo, o en diferentes partes del cuerpo. Y esto no permite realizar un tratamiento completo y correcto de la patología. Una sesión al mes normalmente es el final del tratamiento.

La segunda pega es que realmente el objetivo último de un fisioterapeuta debería ser conseguir la independencia total de su paciente. Un cirujano no quiere operar todos los meses a un paciente: quiere arreglar su problema y que su paciente viva su vida.

Realmente con el bono tradicional se crea una dependencia del paciente hacia el fisioterapeuta. ¿Te suenan frases como “voy a fisio, necesito pasar por boxes” o “necesito que me arregles”?

Descargar la espalda cada mes no está arreglando tu problema, lo está metiendo debajo de la alfombra. El problema se arregla cuando ya no se te carga nunca.

Cómo arreglan los bonos específicos estos dos problemas

Una vez determinados los problemas, dándole una vuelta de tuerca al bono tradicional llegamos a los bonos específicos.

El fin último del bono específico es resolver tu problema de raíz y que no vuelva a darte problemas nunca más. Está formado por un número cerrado de sesiones, que se realizan una vez a la semana, pudiendo alargar las últimas a una sesión cada dos semanas o incluso una sesión al mes.

En todos los bonos, la primera sesión es una valoración exhaustiva del problema, desde todos los ámbitos y todas las perspectivas. Es necesario encontrar y comprender el por qué estás sufriendo un problema doloroso. Una primera valoración completa nos evitará dar palos de ciego en cuanto al tratamiento.

En esta misma sesión, también realizamos una pequeña educación en dolor. Considero clave (no solo yo, lo respaldan bastantes estudios) que los pacientes comprendan qué les está pasando, qué estructura es la que está doliendo, cómo se comporta o cuál es su función. Te dejo el post Educación en dolor ¿Por qué es importante? donde explico con más detalle en qué consiste.

Por último, vamos a establecer unos objetivos funcionales a medio y largo plazo. Van a estar siempre ligados a ti, son los objetivos que tú te propongas y yo voy a ayudarte a conseguir.

En el resto de las sesiones, vamos a utilizar las dos armas de la fisioterapia: la terapia manual y el ejercicio terapéutico. La terapia manual va a ayudarnos a desensibilizar aquellas estructuras irritadas que te están doliendo. El ejercicio terapéutico va a hacer que dichas estructuras sean más fuertes en el tiempo, haciendo que no se irriten tan fácilmente.

Si bien las primeras sesiones pueden estar más centradas en la terapia manual, con el paso del tiempo nos iremos centrando más en el ejercicio, para ir progresando más y más. Si por ejemplo en la sesión número 10 ya no tienes dolor, seguir progresando en el ejercicio el resto de las sesiones te va a hacer mejorar en el largo plazo. Es decir, estaríamos realizando un trabajo de prevención.

Estas son las bondades de los bonos específicos: un tratamiento completo, que sigue la naturaleza de la patología, que busca la resolución máxima del problema y la independencia total del paciente. Todo ello usando las técnicas de fisioterapia con mayor evidencia científica.

Si aun así sigues teniendo alguna pregunta, no dudes en preguntarme a través del formulario de contacto de la web o a través del botón de WhatsApp.

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