La condromalacia rotuliana es el enésimo término que se utiliza en la medicina como cajón de sastre (o desastre).

En cuanto te duele un poco la rodilla por delante, te hacen una radiografía o una resonancia, no ven nada roto pero ven un cartílago adelgazado por 0,0000001 mm: ya está, tiene usted condromalacia.

Y tan anchos.

¿Qué es realmente la condromalacia rotuliana?

Es un término que pretende describir el daño del cartílago existente entre la rótula y el fémur. Normalmente se describen 4 grados:

  1. Reblandecimiento o fibrilación del cartílago
  2. Adelgazamiento del cartílago en menos de la mitad de su profundidad
  3. Adelgazamiento del cartílago en más de la mitad de su profundidad
  4. Exposición del hueso con o sin la presencia de lesiones quísticas o erosivas

Y con solo esta clasificación podemos deducir 3 hechos:

  • El primero es que hay personas que pueden tener un grado 0 o un grado 1 y tener dolor.
  • El segundo es que hay personas que pueden tener un grado 4 y no tener dolor.
  • El tercero es que hay personas con el grado que sea, cuyo dolor resuelve, pero su cartílago no va a volver a ser el mismo.

Esto nos indica que tener condromalacia rotuliana no conlleva implícitamente tener dolor de rodilla. Y en base a esto, se redefinió el término a dolor femoropatelar (o femororrotuliano, la rótula en inglés se llama patella).

¿Qué es el dolor femoropatelar?

Es el término que describe un cuadro de dolor poco definido en la región anterior de la rodilla, normalmente alrededor de la misma o profundo a ella. Suele tener un comienzo insidioso, lento que poco a poco va doliendo más.

En un dolor que empeora con la carga, con actividades como la sentadilla, subir o bajar escaleras, correr o tras pasar mucho tiempo sentado con las rodillas dobladas.

Para reforzar la teoría anterior que descartaba el daño del cartílago como fuente del dolor, se ha demostrado que la edad no está asociada con un mayor riesgo de padecer dolor femoropatelar. También se han descartado la altura o el IMC como factores de riesgo.

Entonces, ¿dónde está el problema?

Si bien no se sabe con exactitud, existen 4 teorías o subgrupos.

Teorías 1 y 2: falta de fuerza y sobreuso.

La primera teoría es que parece ser debido a falta de fuerza en los músculos de la rodilla y de la cadera. Todos sabemos que una musculatura fuerte protege las articulaciones frente al estrés, pero ya no solo eso.

Cuando ejercitamos y fortalecemos un músculo, ese efecto también se traduce en cambios en las demás partes de la articulación: los huesos, los ligamentos, los cartílagos también se hacen más fuertes. El problema es también al revés, si se atrofian los músculos también se atrofiará el resto.

De ahí que la falta de fuerza (y atrofia relativa) de los músculos de la cadera y rodilla, nos hacen pensar en que la capacidad de soportar carga por parte de la articulación femoropatelar ha disminuido.

La articulación sufre mucho estrés. La articulación acaba doliendo.

Pero tampoco podemos pasarnos con el ejercicio, porque podríamos no estar dándole a los tejidos el descanso que necesitan para poder adoptar estos cambios. Aquí nos encontramos con la segunda teoría, la teoría del sobreuso.

Aunque tengas buena fuerza en tus músculos y un buen control de estos, la falta de descanso puede ser la causa del dolor.

Teorías 3 y 4: déficits

La tercera teoría es debido déficits en la coordinación del movimiento. Se han descrito movimientos lesivos como el valgo de rodilla (meter las rodillas para adentro) o realizar actividades con menor flexión de rodilla.

Esta teoría se complementa perfectamente con la primera, puesto que falta de fuerza en la musculatura de la cadera se relaciona con valgo de rodilla; y con la segunda, puesto que la fatiga muscular por sobreuso va a provocar que las articulaciones sufran más.

La cuarta teoría es un déficit de la movilidad, y se subdivide en tres:

  • Falta de flexibilidad de isquiotibiales, cuádriceps, cintilla iliotibial o gemelos
  • Falta de movilidad en rotación externa o interna de cadera

Los déficits de movilidad provocan sobrecargas en puntos concretos ya que los músculos no pueden realizar su función en toda su longitud. Además, el déficit de movilidad de una articulación (cadera) lo va a tener que cubrir en gran medida una articulación vecina (rodilla).

Como puedes ver, las cuatro teorías pueden retroalimentarse entre sí. El reto para el fisioterapeuta es saber determinar si existen una, varias o todas, y en caso de haber varias, identificar cuál es relevante para resolver el cuadro del paciente.

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Bibliografía

Willy RW, Hoglund LT, Barton CJ, Bolgla LA, Scalzitti DA, Logerstedt DS, Lynch AD, Snyder-Mackler L, McDonough CM. Patellofemoral Pain. J Orthop Sports Phys Ther. 2019 Sep;49(9):CPG1-CPG95. Disponible en: https://www.jospt.org/doi/10.2519/jospt.2019.0302

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